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Un Museo que invita al visitante a participar

Eso significa que además de las visitas a sus espacios expositivos, el
Museo ofrece todo tipo de actividades e iniciativas relacionadas con la
educación y la divulgación científica, prestando especial atención al
fomento y al desarrollo de actitudes tales como la curiosidad y el
espíritu crítico, así como a la enseñanza de los conocimientos y métodos
relacionados con las ciencias. Nuestro museo adopta, así, la filosofía
de educación continua propia de los demás museos interactivos.

En suma, un centro para la educación científica en el sentido más amplio
del término, que crea oportunidades para que las personas vivan una
situación de aprendizaje divergente, y en el que no está previsto de
manera rígida el resultado de su pensamiento.
Por añadidura, los contenidos encuentran en el edificio que los alberga
una de las claves para desarrollar un discurso expositivo dotado de
identidad propia, porque es lo que hace del Museo algo único. Por una
parte el edificio de Santiago Calatrava, realmente impresionante; tiene
tal valor que no sólo las propuestas museológicas deben evitar “luchar”
contra él sino que han de utilizarlo en provecho del discurso
conceptual. Nunca debiera plantearse una competición formal entre el
contenido y el contenedor; éste es arquitectónicamente impresionante,
los contenidos han de serlo igualmente, pero desde el punto de vista
conceptual.

El edificio es sobre todo una joya arquitectónica cuya contemplación
debe ser posible también desde el interior del edificio. Constituye, sin
duda, un eficaz testimonio de los logros tecnológicos y estéticos que la
humanidad puede alcanzar en el inicio del siglo XXI.
Otra característica que hace único al Museo de las Ciencias Príncipe
Felipe es su integración en el espectacular conjunto de la Ciudad de las
Artes y las Ciencias de Valencia. Un efecto de sinergia que se ha hecho
sentir en los últimos años de manera patente, en unión con L’Hemisfèric
y el Oceanográfico, y que ahora alcanza su máxima expresión con la
apertura del extraordinario Palau de les Arts Reina Sofía, el teatro de
la ópera que marcará un antes y un después en este siglo XXI.

En sus primeros seis años de vida, el Museo ha sido visitado por más de
18 millones de personas. Y hemos ofrecido a nuestros visitantes más de
cien exposiciones diferentes, con cerca de 2.300 módulos expositivos.
Hemos colaborado directamente con museos de más de treinta países y con
prácticamente todos los museos españoles de ciencia, hemos generado más
de mil actividades de divulgación científica, hemos propiciado millones
de observaciones a la Luna, al Sol, a Marte, a Venus, a Saturno…
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